Platón explicaba la alegoría – o mito – de la caverna de este modo:
Atados los individuos a una pared, con la cabeza y el cuerpo fijos, observaban desde su nacimiento múltiples sombras producidas por la luz de la hoguera al chocar con los objetos y gentes que pasan por delante de la misma. Fuera de la caverna existe la luz del Sol – Idea del bien -, mas allá de la hoguera.
Puede que creamos que eso es cosa del pasado... pero, en mi opinión, no pienso que sea de esa manera:
Por poner un ejemplo claro de nuestro tiempo, tiempo en que nos vemos más cercanos al sol - Idea del bien y la verdad absoluta - y desatados de nuestras cadenas que nos mantienen unidos a aquel muro debido a, entre otras cosas, el pensamiento científico...
Cuándo uno va al cine
¿Qué ve?
De alguna manera, es irónico, pero ve una representación del mito de la caverna en la actualidad:
La gente se sienta para mirar una pared en la que se proyectan luces y sombras y consideran esas sombras sensibles como lo cierto.
Pero no solo pasa en el cine como tal, también en la televisión, internet, la radio...
¿Por qué la mayoría de las personas nos sentamos frente a un aparato para ver las sombras pasar?
Cuándo una persona llega cansada del trabajo, la escuela... piensa
“Voy a descansar y a evadirme un rato viendo la tele/internet/etc”
¿Evadirnos de qué? ¿De una realidad que no podemos manejar y se nos antoja insostenible?
¿Qué es lo que, en cualquier caso, nos hace preferir ver los medios?
¿El conocimiento de la realidad que en principio nos presentan, o encontrar un tema que nos permita desencadenarnos de nosotros mismos y centrarnos en ellos ya sea para elogiarlos, criticarlos, pensarlos o que, simplemente, nos entretenga... pero que en el fondo, no nos lleve a ningún sitio?
¿Es de verdad tan agotadora nuestra vida o estamos malacostumbrados a ver el muro con sombras que nos cegamos nosotros mismos?
En definitiva, cualquier medio nos presenta una realidad que nos quiere hacer ver como la verdad indiscutible lo que nos muestran. Y es una verdad que se intenta adecuar a tu pensamiento para que la elijas como propia
Pero esa verdad es falsa. Esa verdad es una mentira. Más que nada porque cada medio dice una cosa distinta y a ver quien es el listo que dice cual sombra es la correcta.
Esa verdad no es mas que una mentira de niño pequeño para entretenerte mientras se dirigen a sus intereses aun mas de niño, pero que en el fondo no llevan a nada mas que a malcriar al niño.
Incluso los grandes avances científicos no nos hacen avanzar más que en lo qué es útil materialmente para el ser humano. ¿Pero y el alma donde queda?
Cada vez son más los puntos en común con el mito de la caverna y las ideas de Platón:
Se cree como real lo sensible, cuando es el mundo sensible el que, aun pareciéndose mucho al mundo de las ideas, nos engaña. Lo único a lo que minimamente nos acercamos es a los objetos matemáticos, el uso de la física... pero dirigido al termino – parcialmente - inadecuado.
Pero en algún punto de este tiempo en el que vivimos, llenos de comodidades materiales se deja aún más de lado lo que Platón en su día buscaba, la idea de Bien.
Hoy en día se habla de nuestro estado como un estado de bienestar. Pero no se hasta que punto es un estado de bienestar.
Unos de los puntos críticos son, en nuestro estado de bienestar, el individualismo y la deshumanización.
Este estado de bienestar poco a poco pierde lo que lo identifica como humano.
Las relaciones humanas parecen perderse poco a poco. Seria una gran mentira decir que no nos comunicamos, ni que no hablamos con las personas que nos rodean.
Pero estamos entretenidos con tantas cosas que nos olvidamos a nosotros y a los demás.
Poco a poco existe un proceso de deshumanización en las personas producto de los productos, el marketing y la forma de vida que llevamos.
Nos han saciado tantísimo de “material sensible” mediante marketing, venta de productos, de consumismo... que nos olvidamos de nosotros mismos.
No es que nos convirtamos en autómatas incapaces de pensar por nosotros mismos (eso si sería preocupante) pero nos pasamos el tiempo entretenidos y alejados de nuestra vida, de nosotros.
Curiosamente, alejados de nosotros mismos, nos creemos autosuficientes e independientes de cualquier grupo social, dignificando la figura del individuo. Es igualmente curioso ver a personas que se creen individualistas debatiendo con otros “individualistas”...
Teniendo en cuenta que la misma idea de bienestar no es mas que un pretexto que hace pensar que vivimos en un perfecto estado de bienestar, pero que ese bienestar no es más que un bienestar, como con todo, “sensible”, no se alcanza la idea de bien y esa idea de bienestar no es mas que una falacia.
Porque si no fuera así, no necesitaríamos algo para realmente ser “autosuficientes” e “independientes”.
No se tendría que engañar a las personas para hacerles pensar que tal y como viven es el mejor modo de vida.
No necesitaríamos unas sombras que nos entretuvieran de nuestro “agotador” trabajo.
eyy no te has pasado por mi blog!