Dejé la hamaca en la que me encontraba, me lavé la cara en un pequeño pozal y salí a observar el horizonte.
Empece a pensar en como tuve que trabajar en aquella cálida gasolinera, lo que tuve que hacer para que mi familia pudiera seguir viviendo con tranquilidad...
El dia en el que deje nuestro pueblo, nuestra verdadera casa en Nordlingen
Suspiré profundamente, me tomé mi café de las 4 pm
Y volví a mi relajante hamaca.
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