Una noche calurosa de verano

lunes, 29 de agosto de 2011
Ya hacía tiempo que nuestro anciano protagonista llevaba días sin dormir bien.

No había pasado mucho desde la despedida con su mujer, por culpa de esto, los recuerdos y la tristeza le agobiaban todo el tiempo. Cuando llegaba la hora de acostarse en la cama que tanto tiempo compartieron, las lagrimas afloraban de sus pequeños ojos.

Todo cuanto había en aquella habitación olía a ella, no importaba el qué, todo le recordaba a su amada mujer. Y esto, en lugar de hacerle pensar con gusto lo bien que en su momento lo pasaron los dos, le amargaba.

Le amargaba no poder volver a pasar aquellas tardes de domingo en los ajetreados días de su juventud, el restaurante familiar, las excursiones con la familia, los sueños con su mujer, las cenas familiares, las fiestas, las risas, las discusiones, el amor que los unía, la antigua casa que los unía , aquel cielo que siempre estaba con ellos como un tercer acompañante de la enamorada pareja.
Siempre concluía el anciano, tras recordar fragmentos del amor pasado: ¿Si estábamos tan hechos el uno para el otro, porque tuve que quedarme atrás?

Todas las noches se quedaba mortificándose por la perdida de su mujer hasta el amanecer. Con los días se notaba fisicamente que algo no funcionaba bien en él.
Sus viejos amigos lo sabían, pero por temor a meter el dedo en la llaga, pensaron que lo mejor sería hacerle pasar un buen rato y olvidar malos tragos.

Pero él lo sabía: Sabía que algo no iba bien, cosa que lo mortificaba más; Es más, era la razón que en el fondo lo mortificaba. No obstante, no podía hallar la solución a su estado mortuorio. A la pena que por la perdida de su mujer acabaría matándolo.
Esa misma noche al llegar a la cama, como otras tantas noches sin quererlo, se puso a pensar y su mujer volvía a aparecer en sus pensamientos. Repitiendo el mismo patrón como un viejo casette.

Pero algo surgió que lo hizo distinto: Un tazón de leche con cola cao.
En su cabeza volvió a aparecer con fuerza: Un tazón de leche con cola cao, fresquito, como a él le gustaba.

Como un niño, se levantó de la cama tan rápido como pudo y fue a la cocina, donde buscó si hubiera algo del cola cao que compraba para sus nietos.

Efectivamente, tenía la taza y su cucharilla, la leche y el cola cao.
En mitad de la noche se oía el tintineo de la cucharilla moviendo el cacao soluble en la taza - clin clin clin clin clin -.

Se sentía rejuvenecido, como un niño, como su nieto.
Cogió el cola cao ya batido y se lo llevó a la cama, donde sentado mirando a la ventana se lo iba bebiendo con gusto.

El frescor, el sabor fuerte y dulce del cola cao batido con la leche se degustaban y le traían recuerdos preciosos:
A él siempre le había gustado el cola cao fresquito, pero cuando conoció a su mujer y vió que a ella también, el cola cao le pareció algo distinto, un nexo más que como tantas otras cosas les unía, lejano del café, ellos se mantuvieron agarrados a su infancia mas temprana con el cola cao.

Aun siendo mayores, se notaban niños cuando estaban juntos. Cuando bebían el cola cao, sentian que estaban juntos aunque estuvieran muy lejos. Y ahora también, sentía que ella no había desaparecido del todo, que su recuerdo permanecía en muchos objetos, sensaciones, lugares y, sobretodo, personas.

Es cierto, aún tenía a su familia, a sus hijos y hermanos, a sus queridos nietos que siempre les compraba caprichos cuando los llevaba al hipermercado o al kiosco.

Su vida no había acabado todavía y había gente que le quería, no merecía la pena seguir mortificandose. Algún día volverían a estar juntos, pero por ahora, quería disfrutar más con ella de su familia y amigos. Labrar nuevos recuerdos preciosos.

Esa noche, las lagrimas no fueron de amargura.



8 comentarios:

  1. Lo cierto es que se me ocurrió ayer mientras intentaba dormir (Tampoco podía).

    Tuve un antojo y me preparé también un vaso de leche con cola cao fresquito.

    Seguía sin poder dormir.

  1. Unknown dijo...:

    Bravo, bravo. *aplausos*

    Me ha encantado, un texto tan relativamente corto me ha metido mucho en el personaje, me ha transmitido bastante. Ademas, está muy bien llevado y tiene un gran final a mi parecer, un final muy sabio y que mucha gente debería ver. Y esa foto tras el texto es simplemente sublime.

    En serio, bravo. Quizás el texto no sea para tanto, pero a mi me ha gustado mucho, creo que lo guardare y lo volveré a leer dentro de mucho tiempo para recordarlo.

    Aunque sabes que tardo bastante en leerlos, al final lo hago, y la verdad, te incito a que sigas poniendo cosillas en tu blog.

  1. Unknown dijo...:

    PD: Mis "bravo" eran tal que asi:

    http://www.youtube.com/watch?v=kJUm6dFcmgs&feature=youtube_gdata

    xDDDDDDD

  1. Ses Vinyes dijo...:

    Coincido en que la foto es sublime, no obstante, a mi el relato no me ha gustado mucho. Me parece bien que te desveles y te tomes un vaso de leche con Cola-Cao refrescante, pero de ahí a matar una abuela y dejar al pobre señor viudo...

    Si, es cierto, el mensaje que pretende transmitir de que pese a lo que suceda hay que seguir adelante con optimismo está muy bien, pero personalmente no me gusta la forma en que enfocas la transmisión de ese mensaje, como vulgarizando y ridiculizando los sentimientos del hombre que con un vaso de leche supera la muerte de una persona a la que a amado durante tantísimos años. Quiero decir, me parece que planteas como demasiado fácil la superación de un hecho tan doloroso.

    Y ya que estamos, decirte que no me gusta el título del blog. Me refiero, en tu pantalla de mil doscientas pulgadas se verá genial, pero un título que ocupa toda la pantalla cuando abres el blog... no se, me sobra el Eric o las imágenes que cambian... pienso que no es necesario quitarlo, que queda bien, pero puesto en otro sitio, no en la zona del título... y hasta aquí el criticismo por hoy.

  1. Te contesto por aquí, aunque luego lo hablaremos, supongo.

    Si, estoy de acuerdo contigo, quizás haya puesto como demasiado fácil la resolución del hecho. No es para menos, se trata de la perdida de un ser MUY querido para el protagonista.

    No es ni mucho menos realista, pero para transmitir este mensaje, ¿Tu que habrías hecho? Se podría haber hecho de otra manera, incidiendo sobre algún otro asunto un poco más serio, normal ... Menos ridiculo que el cola cao, pero creo que así queda más claro. A veces son las pequeñas cosas las que te hacen ver las cosas de otra manera.

    Y porque tambien la realidad es en cierta manera ridicula que no me parece tan extraño lo que he dicho.

    Piensa además que el "cola cao" es un asunto muy subjetivizado por el abuelo y que, por una serie de casualidades, se ha convertido en algo importante para él.

    Ahora que recuerdo, el otro día pensé en algo que me llamó la atención: "El olor es el sentido del recuerdo"

    Podría ser cualquier otro, pero ... cuando hueles algo de alguien que perdiste hace mucho tiempo y huele como a esa persona, sientes como que aun esta viva, ¿No? No se, cosas mias xD


    No voy a entrar a hablar sobre el diseño del blog.

  1. No me gusta que no se puedan editar los comentarios, pero ahi va otro.

    Cuando hablo de lo del sentido del recuerdo, no quería decir como que estuviera viva (error) sino como que afloran los recuerdos y sientes más aquella existencia del pásado.

    Creo que ahora me he explicado mejor

    PD.: Acabo de darme cuenta de que la letra de mis mensajes se ve más grande. Un día de estos la normalizo para todos los mensajes

  1. Unknown dijo...:
    Este comentario ha sido eliminado por el autor.
  1. Unknown dijo...:

    Yo discrepo, la resolución del hecho no me parece tan ridicula o simple, aunque sea por una perdida muy seria. El viejo pasó mucho, mucho tiempo pensando en la perdida y recordandolo y "quejandose" y llega un momento en el que abre los ojos y ve que no hay que estar asi, ya paso mucho tiempo lamentadose, era hora de dejar de estar asi, o bien por el mismo o por algun elemento externo.

    Ademas como tu dices, Alvaro, "A veces son las pequeñas cosas las que te hacen ver las cosas de otra manera." eso es verdad, y ademas el ColaCao era un elemento muy importante para el viejo, le traia una fuerte nostalgia y, creo, una sensación de felicidad, la nostalgia es muy poderosa, y con ella afloran muchos otros recuerdos placenteros.

    Y todo lo que dices sobre los oleres y tal en tus ultimos parrafos... estoy totalmente de acuerdo, no creo que sean cosas tuyas ni mucho menos.

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