Un merecido descanso - 1-

miércoles, 26 de octubre de 2011
Abro los ojos, todo está oscuro, en calma. Tengo los pensamientos vagos, aun me pregunto por qué habré soñado eso, pero me levanto y me visto, sin darle importancia.

Como siempre.

No enciendo la luz de la habitación, ¿Para qué? prefiero quedarme en la oscuridad de la madrugada ...

Al fin, bajo por las crujientes y desgastadas escaleras para prepararme un café bien caliente para esta humeda mañana de Enero. En la decrepita cocina se ilumina una fría luz de neón.

De un tiempo a esta parte he conseguido desconectar del mundo yendome a la casa de campo de mis tios, en Asturias. Aquí hace demasiado frío.

Necesitaba desconectar, irme a otro ambito, a otro punto. Necesitaba beber de otra fuente de inspiración, dejar de lado a toda la gente conocida. E interiorizar en mi mismo, poder conocerme mejor en otro lugar. Porque no todo iba bien.

No era un capricho, era una necesidad.

Limpio la taza, cojo los guantes, la cazadora, la cartera, mi pequeña libreta de apuntes y la bufanda.

Salgo de casa, el cielo empieza a clarear pero mi mente sigue turbia, congelada por el frio.

Mientras camino, dudo de mi estancia en Asturias, ¿Por qué estoy aquí realmente? ¿Es necesario?

Pronto, un antiguo recuerdo viene a mi cabeza

Decido tomar rumbo a Caín por los verdes bosques de Piloña

3 comentarios:

  1. Ses Vinyes dijo...:

    Espero que luego cuentes más, por lo pronto, mi comentario se va a adecuar a la longitud de tu texto: Me ha parecido un relato vacío. Lo que es ahora mismo no tiene nada, a mi parecer aún no has contado nada.

  1. Aun no he contado nada :)

Publicar un comentario